Soluciones

Empieza por el problema.Nosotros te decimos las piezas.

Cuatro cosas por las que nos llaman los dueños. Cada una nombra los productos que lo resuelven y el paquete que de verdad instalaríamos.

  • Atender la fila

    Un solo cajero es todo el mostrador en la hora pico, y la fila depende de las manos y los oídos de una persona.

    Los clientes piden solos en el kiosco, la cocina recibe cada comanda impresa, y la pantalla de turnos canta los números para que nadie se amontone en el mostrador.

    Atender la fila
  • Que vuelvan

    Los que aman el local se lo dicen a tu cajero y nunca a internet, y nada lleva la cuenta de los que vienen todos los días.

    Una placa pide la reseña en la puerta, la lealtad cuenta las visitas con el mismo toque, y el cliente recibe un mensaje cuando su pedido está listo en vez de esperar en el mostrador.

    Que vuelvan
  • Control desde el teléfono

    Te enteras de cómo fue el día cuando llegas, y una anulación a las dos de la tarde se ve igual que una a las dos de la mañana.

    Lo vendido por hora y por persona en tu teléfono, un resumen por WhatsApp al cerrar, y cada anulación, descuento y devolución marcada con un nombre y un minuto.

    Control desde el teléfono
  • Abrir un local

    Cuatro proveedores, cuatro instalaciones y cuatro números a los que llamar, que se conocen el día de la apertura.

    Una sola visita la semana antes de abrir deja listos el kiosco, la caja, la cocina y los pagos, con tu menú, tus colores y tu personal ya puestos.

    Abrir un local