14 de septiembre de 2026
Cómo poner un kiosco al lado de Square
No tienes que dejar la caja que ya tienes. Así se ve cuando las dos están en el mostrador.
La razón más común por la que un dueño pospone un kiosco es que cambiar la caja se siente como un mes de dolor. Lo es, así que no la cambies. Un kiosco puede estar al lado de Square, Clover o Toast y tomar sus propios pedidos, con su propio lector de tarjetas y su propia impresora de cocina.
Cómo conviven los dos
El kiosco corre en nuestro software con sus propios pagos e imprime en su propia impresora en la cocina. Tu caja sigue haciendo lo suyo: efectivo, los clientes de siempre, lo complicado. Ninguno necesita al otro para funcionar.
Qué significa para tus números
Tienes dos reportes en vez de uno. El dinero de tarjetas del kiosco llega a tu cuenta de Stripe en dos días; el de tu caja llega donde llega hoy. Casi todos los dueños los cuadran igual que ya cuadran efectivo y tarjetas: un número más otro número.
Si eso te molesta, es la razón para mover también la caja con el tiempo. No es razón para esperar un año antes de poner un kiosco frente a la fila de la mañana.
La cocina
Dos impresoras es la respuesta simple: el kiosco imprime sus comandas, la caja las suyas. Las comandas se ven igual y salen en el orden en que se pagaron. Si más adelante añades nuestra pantalla de cocina, los pedidos del kiosco aparecen ahí y los de la caja siguen imprimiéndose.
Cuánto cuesta
El paquete del kiosco son $1,899 instalado y $99 al mes, e incluye las tres placas de reseñas. Nada de tu caja actual cambia, y de nuestro lado no hay contrato.
A qué estar atento
Dos cosas. Primera, que el menú se separe: si cambias un precio en Square y nadie lo cambia en el kiosco, los clientes lo notarán antes que tú, así que cambia los dos la misma mañana o pasa el menú con nosotros. Segunda, la costumbre del personal: la primera semana alguien va a volver a marcar en la caja pedidos del kiosco por reflejo. Eso se acaba al tercer día, y las comandas de cocina lo hacen evidente cuando pasa.